jueves, 30 de diciembre de 2010

EL DERECHO A MORIR EN PAZ Y DIGNAMENTE, artículo de José Marcelino García





JOSÉ MARCELINO GARCÍA ES DIPLOMADO UNIVERSITARIO EN ENFERMERÍA Y LICENCIADO EN ESTUDIOS ECLESIÁSTICOS

La humanidad se halla (y cada vez se hallará más) en una situación radical y básicamente nueva. Entre otras cosas, porque a una gran parte de ella se le ha concedido, mediante los extraordinarios avances de la moderna medicina y genética, prolongar su vida, a menudo más de quince años. Sin embargo, este hecho bueno en sí, positivo y deseable, puede ser causa de que, en determinados casos, se llegue a un vegetar indigno y cargado, con frecuencia, de sufrimientos insoportables. Es decir: que el estado final de muchos pacientes puede llegar a estar (pese al gran desarrollo de la medicina) lleno de sufrimientos físicos y psíquicos durante semanas, meses y hasta de años.
Los que a menudo hablan o escriben sobre la muerte, rara vez han visto con sus propios ojos el estado final de un paciente; lo que dejan a sus espaldas miles y miles de enfermos en sus prolongadas e innecesarias agonías. Médicos, enfermeras, enfermeros y auxiliares sabemos bien que, en términos generales, la muerte es trabajosa, que solamente son unos pocos miles los que mueren de repente librándose misericordiosamente de sus dolores, que sólo uno de cada cinco seres humanos experimentan un tránsito lleno de paz, que incluso esa competición frenética de una medicina intensiva avanzada, termina, en muchos casos, en un rotundo fracaso.
Todo eso de la muerte del justo, del morir tranquila y serenamente son bellas palabras. Los profesionales de la medicina conocemos bien la repugnante realidad que, por lo general, caracteriza a la vida en sus últimos tramos. Que en la cama de cada enfermo pocas veces hemos visto dignidad en la muerte. Que el último acto en la vida de un ser humano está casi siempre lleno de miedo y angustia, de sudor y de dolor. Que el morir siempre (casi siempre) es un gritar entre tinieblas, aunque sea un gritar silencioso.
Nadie conspira contra la vida cuando un gobierno legisla a favor del derecho que tienen los ciudadanos a morir en paz y dignamente, sin degradación ni martirios corporales. Pero aquí enseguida se escuchan voces hablando de eutanasia.
Aunque el pasado y el presente están llenos de sus catastróficos errores, se levantan magisterios de condenación en lugar de orientación. Magisterios cautivos de una teología del dolor y el sufrimiento, como medios muy valorados por Dios para el perdón y purificación de los pecados.
Similares dificultades pusieron ante el control activo de la natalidad, que también interpretaron y condenaron como negación de la soberanía de Dios, sin reconocer que la vida, desde su comienzo hasta su final, ha sido confiada a la libertad, autonomía y responsabilidad humana. Cosas estas que de ninguna manera tienen que ver con la arbitrariedad, sino a decisión de conciencia.
Jesús de Nazaret nunca califico la enfermedad como un destino «dispuesto por Dios», que hubiera que aceptar «entregados a su voluntad». Por eso, no debería haber nadie que, en nombre del que resucitaba muertos, que liberaba a los oprimidos, que festejaba la vida y no le complacía en absoluto ni su propio sufrimiento ni el de los demás, dijera o pensara que a Dios le pudieran agradar los sufrimientos y dolores de los seres humanos e, incluso, el de los animales.
Ojalá que se nos conceda el deseo de que la muerte un día nos salga al encuentro repentina y suave, de un instante a otro, y así marchar de este mundo sueltos, ligeros como gamos en las rocas, como peces en la mar. El derecho una muerte en paz y dignamente.

domingo, 26 de diciembre de 2010

NACIMIENTO EN EL ALBERGUE, la periodista Chelo Tuya recogió la información


Ambos se conocieron en la entidad y ocupan ahora una vivienda de titularidad municipal mientras esperan tramitar ayudas sociales Una pareja de usuarios del alojamiento gijonés tuvo a su hijo en Nochebuena
No estaban en un portalín de piedra. No se llaman María y José. Pero, como los protagonistas de la Navidad, Irene y Juanjo viven sin más tesoro que su afán por salir adelante y, como la virgen y el carpintero, tuvieron a su hijo en plena Nochebuena. Como si de un guión de Hollywood se tratara, el Albergue Covadonga ha vivido unas fiestas para no olvidar, ya que no sólo se supone que serán las últimas en el actual edificio -si las obras del edificio que el Ayuntamiento levanta en El Natahoyo no se demoran- sino que han visto cómo dos de sus usuarios tenían un hijo en la madrugada del día 25.
«Estamos como locos con el bebé». Asun, una de las Hermanas Terciarias Capuchinas, la orden que gestiona el Albergue Covadonga, era ayer una mujer feliz. Porque, como explica la encargada del comedor y los voluntarios, «hemos seguido día a día su gestación y es muy ilusionante ver como una pareja lucha por su futuro».
Habla Asun de la pareja formada por Juanjo Irene, dos jóvenes «del Sur», pero que se conocieron «aquí», donde han vivido «en diferentes ocasiones, ya que intentaron buscar trabajo en su lugar de procedencia, pero no lo encontraron». Difícil que Juanjo, pese a su juventud, lo haga, ya que tiene una rara enfermedad en el hombro «que ahora le ha pasado al otro», que se traduce en una constante dislocación de sus huesos.
Con esas premisas, lograr la incapacidad permanente ha sido su meta en los últimos meses, algo complicado porque «ni los propios médicos saben por qué le pasa», con lo que ni podía ganarse la vida trabajando, «ni tenía ninguna ayuda».
Jóvenes y con formación
Irene, topógrafa de profesión, pero convertida en enfermera de su pareja, también vio cómo la falta de red familiar y de trabajo les llevaba a los dos «al albergue. Son unos chicos majísimos, que merecen más suerte». Desde la entidad tramitan para ellos el salario social y se alegran de que el bebé «haya nacido ahora, antes de que quiten el cheque-bebé, porque esos 2.500 euros les van a venir muy bien».
Sobre todo, porque el parto fue complicado. Irene llevaba ya una semana ingresada y, al final, una cesárea adelantó la llegada de un niño cuyo nombre «aún no lo han decidido. Tenían varias opciones, pero al nacer en Nochebuena podría llamarse Jesús», apunta Asun.
Ahora Irene se recupera de la intervención, mientras Juanjo no se separa de su lado. Cuando en el Hospital de Cabueñes le den el alta, la nueva familia volverá «a la vivienda social que les ha cedido el Ayuntamiento de Gijón, pero en la que están en precario».
Ambos son un ejemplo claro del nuevo perfil que tanto el Albergue Covadonga como la Cocina Económica están encontrando a su puerta en lo que va de año: «Personas que, antes de que llegara esta crisis tan fuerte, jamás hubieran pensando en venir aquí».
«Es duro verles llorar»
Asun ha visto muchas veces «cómo llegan hombres que se echan a llorar porque nos dicen que jamás pensaron que acabarían necesitando dormir en el albergue. Que jamás pensaron que acabarían en la calle. Es muy duro verles llorar y más ver que el panorama no es bueno».
Ayer, en la tradicional comida de Navidad, la menestra y los turrones que ofrece el Albergue Covadonga fueron repartidos entre más de medio centenar de personas, «muchos jóvenes, con ganas de trabajar, pero que van a buscar empleo y vuelven con las manos vacías. Es desolador. Sobre todo, cuando tenemos que decirles que aquí no hay sitio. Se van a la calle».
Mientras los cuatro voluntarios que ayer dedicaron su comida de Navidad a servir en el comedor y María López -la cocinera- y la directora del centro, la también hermana Angelita Díez, preparaban los postres, Asun confesaba sus dudas sobre si, tal y como está previsto, «ésta sea nuestra última Navidad aquí», porque hay que acabar las obras y acondicionar el local, «pero sí será una de las más ilusionantes, porque ves una pareja que avanza en su vida». Desde Nochebuena, la pareja ya es cosa de tres.

viernes, 24 de diciembre de 2010

LA NOCHE DE LAS AUSENCIAS


Son las nueve de la noche del día 24 de diciembre de 2010: Nochebuena. Podría decir que estoy esperando que se sirva la cena. No es cierto, no habrá cena especial, por decisión propia consensuada con el resto de la familia. Pero ojo, no estoy triste por estar sola. Para decir toda la verdad, me acompaña el viejo Obladi. Me ha costado cierto trabajo convencer a mis hijos de que prefería quedarme en casa. Ellos cenarán con mi consuegra, mujer muy tradicional y que estoy segura los necesita más que yo; no sé si entiende mi posición, que no digo yo que sea buena, pero ahorra a mis chicos algún problemilla. A mi madre no me costó mucho convencerla, hace años que la Navidad dejó de tener demasiado sentido para ella. Y me consta que tampoco la echa de menos. Organiza el día a su aire: visita a sus amigas para felicitarlas, llama a quienes están lejos, se da una vueltecita por la ciudad, tal vez haya ido de nuevo a ver algún belén, comprado algún turrón furtivamente -haciendo caso omiso a su médico- y… a casa a descansar. Eso sí, no sin antes emplazarme para dar un paseo mañana. Si puede ser a primera hora, lo que me fastidia bastante. Ella madruga, yo no. Mentiría si dijese que envidio a esas familias que se reúnen esta noche en torno a una mesa. Supongo que las habrá muy felices, pero por lo general no suele ser una noche especialmente grata para todos. Salvo, claro está, que se sea niño o joven. Los que tenemos cierta edad, vivimos de la nostalgia de Nochebuenas pasadas: demasiadas sillas vacías, ausencias que se hacen notar mucho más precisamente en noches como ésta. Por eso yo suelo pasar de largo, supongo que si hubiese pequeños a mí alrededor las cosas serían diferentes. Pero es lo que hay. Algunos años he ido ayudar a servir la cena en la Cocina Económica con las Hermanas de la Caridad. Hasta ahí hay hoy ausencias. Ya no está sor Avelina, ni sor Ángeles y hace poco más de un mes se fue sor Trini. Sin ellas todo será distinto. Por eso he preferido quedarme en casa, también porque sé que es un día en el que hay muchos voluntarios. No puedo, no obstante, quitar de mi cabeza a varias personas, con nombre y apellidos, que sé irán a cenar a la institución y que luego dormirán en la calle. Pese a ello, hoy serán felices, porque tendrán una cena especial, porque las hermanas harán todo lo posible para que no se sientan excluidos de la sociedad. Y, además, hasta está permitido servir una copa: para calentar la fría noche que les espera tras la cena. Antonio, Chema, Laudelino, Pepe… dormirán en su cama de cartón en los soportales de un centro comercial. Pensar en ellos me impide también celebrar la Nochebuena. No sé, son cosas mías, rarezas. Tampoco puedo dejar de pensar en Julia, para quien ésta será su última Nochebuena. Julia acaba de cumplir 100 años, y espera con paciencia en un centro sanitario el final. Ya no hay vuelta atrás. Ya sé, eso es la vida: morir un poquito cada día. A mí los días tan señalados no me agradan, sirven siempre de referencia de circunstancias que durante el resto del año uno lleva con más o menos resignación. Por eso a quienes disfrutéis de esta noche, os la deseo muy feliz, y a quienes como yo estáis solos, también. Mañana en Navidad todo habrá pasado: esta Nochebuena quedará ya para el recuerdo. Amigos, sed felices, cualquiera que sea vuestra circunstancia. El simple hecho de vivir ha de ser motivo de alegría.
Por cierto, la de la foto es sor Trini. Hoy he querido recordarla.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

POSTALES DE NAVIDAD, artículo de JOSÉ MARCELINO GARCÍA

Mañana lenta de domingo de Adviento. En ella surgen de lo más hondo del silencio, donde están posados, viejos fantasmas tocando violines de melancolía. Busco por este Rastro gijonés, cercano a las olas y las resacas, las postales de la infancia llenas de nieve y de postigos. Postales que siempre son como las imágenes del despertar de un día tranquilo: horizontes de rebaños, altura de astros, flores de sombra, humo hacia la luna, muérdago en el frío blanco de la Navidad.
La gloria en este tiempo puede ser una postal de Rastro con el sabor del pasado. Puede ser la plata y el oro en la hopalanda de los reyes a los que marca su ruta una estrella que abre sus raíces de paz y de esperanza sobre el mundo. Puede ser un campanario acumulando sobre si un cielo descendente lleno de los clarines de la gloria. Puede ser un fuego frío sobrevolado por ángeles cantando la buena nueva sobre los manojos negros de la pobreza. La gloría soñada en este tiempo puede ser, simplemente, eso, una postal con nieve en los ramajes. Nieve que crea un silencio alto y celestial para escuchar partituras que inclinan hacia ellas los oídos de los ángeles. Postales de Navidad que parecen abrir el corazón a todos esos cálidos amores antiguos, que no pierden el nombre, que no cicatrizan.
Y buscando, buscando, encuentro esa postal que tiene un farol solitario y suburbial, rojo de llama, acuarela de luz ancestral prendida en la noche sobre las viejas arqueologías de este mundo. Y otra postal limpísima, con polvillo de plata de azúcar escarchada, caída del cielo sobre la hierba y los tejados, como un cálido cubrecamas de lino invernal.
Siempre, por este tiempo, busco, sí, postales de Navidad. Todo ese imaginario de pureza, de senderos que hacen a uno caminar hacia la vieja raza de pastores, de zagales, reyes buenos, y hacia al divino y humano semblante del Amor. Digamos que todo eso es niebla; que todo son harapos del pasado. Digamos que emerge el niño y que quiere irse a la cama con un cuento. Digamos que así empezó aquella bella historia que habla de un niño entre pajas de pobreza y blancura de pañales. Blancura igual que esta nieve de mi postal del Rastro, a la que alumbra una estrella de vida y esperanza. (Artículo publicado en el diario El Comercio, 22/12/2010)

sábado, 18 de diciembre de 2010

LOS ORÍGENES DE MARUJA MALLO, artículo del escritor JOSÉ LUIS CAMPAL


La conmemoración hernandiana de este 2010 me trae a la memoria la relación de índole sentimental que unió al poeta de Orihuela con la imponente pintora lucense Maruja Mallo, nombre indispensable en la vanguardia plástica que orbitó alrededor de la Generación del 27, de la que ella fue parte constitutiva, amén de musa inspiradora de no pocos de sus miembros.


La creadora gallega recaló en Asturias, a causa de la profesión paterna en el servicio de Aduanas, durante su adolescencia y primera juventud, viviendo y estudiando en Avilés a lo largo de nueve años (1913-1922). En la Escuela de Artes y Oficios de esta ciudad portuaria adquirirá los rudimentos técnicos, desbravándose como artista pública hacia 1919. De esta etapa iniciática, antesala de su madurez surrealista y geométrica, tenemos noticia gracias a las contrastadas intuiciones que sobre su evolución dedujo el dramaturgo asturiano y crítico de arte local José María Malgor, con motivo de una monográfica que Mallo ofreció en agosto de 1927 en la Feria de Muestras gijonesa, y que hizo proclamar a Malgor que era palmaria demostración de una «joven y completísima artista» de «vasta cultura y gran preparación».


En su reseña, Malgor distinguía las piezas de 1927 de aquellas con las que Mallo debutara ocho años atrás, y si en éstas veía «aciertos de colorido» pero «era un poco oscilante la idea y sin orientación fija el acierto», en las de ahora descubría «dibujo seguro, colorido perfecto y una fuerte profundidad de concepto y expresión», llegando a decir que las obras actuales de Mallo sobrepasaban las «emociones visuales», ya que su pintura era «objetiva y no abstracta», dado que no constituía «un plano limitado por cuatro rectas, sino un tetraedro cuyo plano mayor es el del lienzo del cuadro; así se ve que las líneas de los cuadros forman parte de la composición de los mismos». Ensalza el escritor avilesino tres trabajos de Mallo, los titulados «Isleño» (que le parece hecho «desde un punto de vista clásico a través del prisma de la pintura moderna»), «Desnudo» («verdadero estudio femenino de líneas espiritualísimas», que ha despertado «apasionados comentarios entre la intelectualidad gijonesa») y «Bañista» (una «obra formidable» cuyo «conjunto está conseguido sobre un triángulo y líneas horizontales casi paralelas», para representar a «la Venus moderna y deportiva, en traje de bañista, paseando en bicicleta por la playa»). A estos óleos le suma, entre otros, «Verbena», al que define como «la exaltación de un dinamismo vibrátil», resuelto con una «técnica depurada» y en el que «la gran cantidad de detalles del mismo demuestra las atinadas observaciones de la autora, vistas humorísticamente».


Tras cosechar felicitaciones y parabienes por su exposición asturiana, Mallo emprende aventura parisina, meta y meca, entonces, de todo/a bohemio/a que ansiara triunfar, y Malgor la despide deseándole «el premio que merece». ¡Para que luego se diga que los modestos analistas de arte provinciales no eran capaces de rertir la grandeza y el genio embrionarios!

José Luis Campal (RIDEA)
(Publicado en LA OPINIÓN DE ZAMORA el domingo 22 de agosto de 2010)

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA COLONIZACIÓN ROSA, artículo de Paco Abril

Hubo un tiempo en el que los colonizadores se imponían a los colonizados sometiéndolos por la fuerza. Todavía persisten esas formas violentas de dominación, todavía existen colonizaciones. En los países más desarrollados, y con democracias consolidadas, también se sigue intentando conquistar las mentes. Pero en vez de la imposición, los poderes que tratan de subyugar, sean éstos políticos, económicos o religiosos, utilizan la seducción. Los sojuzgadores hace ya tiempo que han descubierto que la sutil persuasión es la mejor manera de colonizar, pues reduce la resistencia del sometido de forma más efectiva y duradera que la que se consigue a través de la brutalidad de las armas.

Una de estas nuevas formas de colonización, a la que nadie parece dar importancia, es la que insiste en inculcar a las niñas la creencia de que deben ser personas reducidas al hogar, al cuidado de sus hijos y a la atención de su belleza. Pretenden que las niñas vuelvan a ser lo que eran antes de que las mujeres empezaran a reivindicar su emancipación. Se está intentando perpetrar un retroceso histórico. ¿Cómo se realiza esta inculcación? De una manera muy sencilla y muy eficaz al mismo tiempo: a través de esos objetos que se destinan al entretenimiento de los más pequeños que llamamos juguetes.

Lo que se había conquistado con un inmenso esfuerzo y sufrimiento, y no sólo para las mujeres, sino para toda la humanidad, está experimentando un preocupante desmoronamiento. Para comprobar esta afirmación, no hay más que contemplar los catálogos de juguetes de los grandes centros comerciales. Mírenlos con atención. Obsérvenlos con detenimiento. Analícenlos con cuidado. Fíjense bien, pues no ofertan juguetes, ofertan concepciones del mundo.

En ellos está muy claro lo que quieren que sean las mujeres. Todo aquello con lo que tientan a las niñas es rosa. Son de ese color las cocinitas, las lavadoras, los patinetes, los teléfonos, las bicicletas, las cámaras de fotos, las cafeteras, los castillos, las aspiradoras, los disfraces y hasta el globo terráqueo. El mundo que prefiguran para ellas esos juguetes es el del hogar y el del cuidado de los bebés como ocupación predominante, y el de la belleza como cualidad relevante. Los «inocentes» juguetes quieren diseñar para el futuro de las niñas una nueva cárcel rosa. El rosa se ha convertido en el color dominante de la nueva dominación.

Una mayoría apabullante de estos juguetes condicionantes les asegura a las niñas que su imagen física va a ser decisiva para triunfar en la vida y que deben, por lo tanto, dedicar una parte importante de su tiempo a cuidar su atractivo. Aparte de condicionar las opciones de las niñas, de reducir su potencial como seres humanos, esta obsesión inculcada por los modelos de belleza va a tener un enorme coste de insatisfacción y sufrimiento.

Pero hay mucho más que los juguetes: un gran número de editoriales infantiles se han sumado con entusiasmo a la colonización rosa. Lo podemos comprobar recorriendo librerías. Hay una auténtica saturación de libros de ese color pastel en los que predominan los dedicados a las princesas. Centenares de textos se esfuerzan en convencer a las niñas de que es fundamental que cultiven su coquetería como auténticas princesas, que deben esmerarse en la dedicación a su pelo, a su rostro, a sus uñas o a sus modales para ser dignas de un príncipe.

Y no es casualidad que el adoctrinamiento rosa de los juguetes, libros y películas venga acompañado de un reforzamiento de las teorías que tratan de justificar esta reducción de las mujeres, porque, como afirman sus defensores, «está probado» que las predilecciones de las niñas vienen dictadas por su biología, que están inscritas en sus genes, vamos. Llegan a asegurar que escogen el rosa por naturaleza; que son más incapaces para las ciencias y las matemáticas por naturaleza; que son, por naturaleza, cuidadoras de niños y amas de casa, y, en fin, que por naturaleza deben someterse a los designios masculinos. Esto da respaldo a una de las mayores lacras de nuestra sociedad: la violencia contra las mujeres. Y no sólo les da respaldo, sino que en esas concepciones se encuentra la raíz de ese mal.

Un portavoz de la compañía Disney aseguraba sin abochornarse: «Creemos que para la gran mayoría de las niñas pequeñas poner en práctica la fantasía de ser una princesa es un deseo innato. Les gusta disfrazarse, representar ese papel. Es un deseo genético el que les guste el rosa». Poner en duda estas teorías sobre las diferencias innatas entre mujeres y hombres puede resultar peligroso, dada la vehemencia y la agresividad creciente de sus defensores.

En el libro titulado «Muñecas vivientes, el regreso del sexismo», Natasha Walter realiza un análisis sereno y razonado -lo que se agradece de veras- sobre la situación de la mujer en la actualidad. En este libro sin desperdicio, escrito en excelente estilo periodístico, su autora detalla las características del nuevo sexismo y revisa, una a una, las teorías científicas que establecen esas diferencias contraponiéndolas a las investigaciones que las refutan. El resultado comparativo de estos estudios es que no hay evidencias concluyentes que avalen esas «probadas» preferencias innatas ni en las niñas ni en los niños. Es un necesario libro contra la ignorancia, contra esos prejuicios y mitos tan difíciles de erradicar.

El futuro rosa que se desea imponer a nuestras niñas, con todo lo que supone, responde a visiones muy pobres y reducidas de lo que deben ser las mujeres y los hombres. Nadie pide que ellas no puedan escoger el rosa, sino que no se convierta en su única opción. Lo que queremos hombres y mujeres que trabajamos por la igualdad es que las niñas puedan elegir, igual que deberían poder hacerlo los niños, entre toda la amplia gama de los colores. Que puedan ser, sin necias limitaciones sexistas, seres humanos autónomos. Es decir, que puedan convertirse no en lo que el colonialismo rosa quiere que sean, sino en lo que ellas y ellos quieran ser.

(Artículo publicado en el diario La Nueva España)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

MIRANDO AL CIELO


Así voy yo estos días: mirando al cielo. Bueno, exactamente al cielo no, hacia arriba, hacia las ventanas de los edificios. Tonto, ¿verdad? Sólo un poco, lo justo para sentirme alegre. Lo sé, hasta este momento no entendisteis nada. Probablemente cuando terminéis de leer tampoco, pero trataré de explicarme. No es fácil, uno puede contar sin demasiada complicación lo que ve, pero lo que siente…, esa es otra historia. Empezaré por lo que veo, luego trataré de trasladarlo a esa parte intangible de nuestro interior. Voy. Acostumbro al salir de trabajar a dar una vuelta por las calles céntricas de la ciudad que en diciembre se suele disfrazar con todo tipo de adornos navideños: luces, árboles, escaparates al límite…Un sinfín de artilugios artificiales, casi siempre de dudoso gusto, por el que nos quieren –por si se nos había olvidado, que vienen las fiestas- obligar a ser felices a cualquier precio. A mí se me asemeja a un carnaval urbano. Algunos días me divierte, si voy de buen humor, me entretengo un buen rato comparando escaparates, tratando de averiguar qué adorno me parece el más horroroso. Así es fácil verme con la nariz pegada a un comercio chino, que suelen ser los que se llevan la palma en eso de las extravagancias, incluso hasta puedo entrar. Comprar ya no. Y otros días, en los que me siento más nostálgica, miro hacia arriba hacia las ventanas de los edificios. Ellas me dicen mucho de sus moradores. No necesito saber quién vive, porque yo me invento las historias. Probablemente pocas veces os habréis percatado de la cantidad de árboles, luces, Papas Noel, Santas Claus que surgen detrás de los ventanales. Eso, ya veis, me da alegría. No importa si el adorno es o no horroroso –que a veces, ¡madre mía!, ¡qué iluminación!-porque adivino la algarabía de quien engalana su casa, el optimismo, la ilusión en forma de luces de colores, me retrotrae a mi infancia, con no tantas luces de colorines, pero llena de figuritas de nacimiento, de ríos del papel del chocolate, de musgo recogido el fin de semana en el campo, de las montañas construidas con piedras de la playa, de allí también la arena para el desierto, y…alegría, alegría a raudales. Ahora los tiempos han cambiado, soy consciente. Papa Noel y Santa Claus irrumpieron con fuerza en nuestra cultura y desplazaron a nuestros Reyes Magos. Pero creo que no han podido con la ilusión de algunas personas que, acorde con los tiempos o simplemente porque tienen otros gustos, colocan en sus casas árboles de navidad. Y lo hacen casi siempre cerca de las ventanas, poniéndole imaginación –algo barato y no discutible- se me antoja lo hacen para que los paseantes podamos participar de esa su alegría. Para que nos demos cuenta que todo no está perdido, que allí hay una familia que disfruta del encanto de la navidad, que comparte ilusiones y que probablemente en esa hogar vive un niño o un matrimonio joven que ha dedicado una tarde a colocar bolas, lazos, muñecos…magia. Personas mayores que se vuelven, nos volvemos, un poco niños. Mis chicos, Pablo y Elena, dedican siempre una tarde a colocar el árbol que, lógicamente, yo tengo que ir luego a ver. Siempre hay alguna novedad, no es fácil dar con ella, pero me esfuerzo. Suele ser algún muñequito nuevo que Elena –no sé yo de dónde puede sacar el tiempo- confecciona artesanalmente. Será un angelito, unos lazos… Luego están las cajitas cerradas que siempre contienen alguna sorpresa, pero no se pueden tocar, curiosamente hasta el día de Reyes. Ningún año he logrado convencerla que eso era cosa de Papá Noel. Ella, erre que erre, que es tradicional, de los Reyes que dice. Y por mi edificio, concretamente por el piso superior, trepa un tremendo Papa Noel. Según me informó Diego en el ascensor –cuatro años para más detalle- apareció ahí por la noche y le traerá los regalos el día 25. Me interesé por cómo la haría, porque claro, está sobre mi ventana, y siempre cabe la posibilidad de que se equivoque y me los deje a mí. Después de tratar de convencerme de que Papá Noel nunca se equivoca, decidió decirme que si lo hacía mandaría a su papá a mi casa a buscarlos. No sé, pero me pareció una amenaza encubierta… Trataré de aclararlo en próximos encuentros, porque hasta el día 25 Papá Noel será el tema de conversación cada vez que nos tropecemos. Y en el ascensor termino, el paseo de hoy ha concluido.

MI AMIGA DELIA VIAJÓ A NUEVA YORK, Y ESTO ES LO QUE NOS CUENTA...



Un sueño que tenía desde niña y al fin, ya, a mis años este sueño se hizo realidad. Resultó más gratificante de lo que esperaba, ello debido a la gran profesionalidad del guía. Empezó en el recorrido de 25 km. en autobús desde el aeropuerto Kennedy a Nueva York.
La historia de cómo empezó la isla de Manhattan. En 1626 la vendieron por 84 chelines (24 dólares) a los holandeses y estos la bautizaron con el nombre de NUEVA AMSTERDAM. Cuando los ingleses se apoderaron de este lugar, en honor al duque de York la llamaron NUEVA YORK.
Barrio de Harlem, construido cuando los holandeses y le han puesto este nombre porque a las afueras de Amsterdam existe una ciudad que se llama HARLIM. Barrio de mucha opulencia, casas y pisos de lujo. Reflejo de opulencia total. En él está la famosa universidad de Columbia. En el momento de la decadencia, años 30, al no poder vender los pisos provocaron varios incendios para poder cobrar la póliza del seguro. Quedó totalmente destruido y desolado. Empezaron a llegar indigentes de color de los estados sureños y lo ocuparon de forma ilegal. Se convirtió en el ghetto negro más grande de Nueva York con mucha delincuencia, droga, robos, sida…..A principios del año 1993 el alcalde de Nueva York se propuso recuperar el barrio de HARLEM. Se venden las casas a un precio simbólico, créditos hipotecarios a 30 años a bajo interés. Una clausula, respetar las fachadas. Hoy se está convirtiendo en un barrio costoso, se espera esté terminado dentro de cinco años. Esto obligó al ayuntamiento a tener que reubicar a personas de bajos recursos en el barrio del Bronx en casas de protección oficial. Cada vez se ve más gente de raza blanca básicamente los YUPIS, jóvenes profesionales de WAL STREET.
El recorrido que hicimos por él ( según el guía, quizá el barrio más famoso de la tierra) nos evocó recuerdos que hemos visto en películas, AL CAPONE, COTON CLUB………………
Asistí a una misa GOSPEL, culto religioso de la comunidad afroamericana. Viene de la época de la esclavitud, al ser analfabetos la forma de expresarse ante DIOS era con sus gargantas. GOSPEL significa CANTOS DEL ALMA. Nos dijo el guía, no entenderán lo que cantan, pero………aplaudirán y ………¡¡cómo aplaudimos!! Fue muy emotivo.
Para ir a trabajar a la isla de MANHATTAN desde los otros condados entre otros medios están los ferris. Nosotros para ir a NUEVA JERSEY fuimos en autobús y pasamos por el túnel LINCOLN de dos Km. y a 48 metros de profundidad bajo las aguas del río HUDSON. El cambio es grande, se deja atrás una ciudad muy convulsiva a cambio de una ciudad con gran calidad de vida, casas y mansiones hermosas, espacios verdes………¡muy bonita! Desde aquí con el río HUDSON en medio la imagen de la isla de MANHATTAN con sus 21 Km. de largo ¡¡es una estampa preciosa!!
Seguido y por el puente York Washington entramos en el barrio más pobre de Nueva York, El BRONS. La opulencia y la miseria se dan la mano. Fue un largo recorrido observando un mundo increíble, un barrio tétrico y peligroso, bandas rivales enfrentadas marcando su territorio. Uno de ellos colgar del tendido eléctrico zapatillas deportivas. Famosos los LATINKINGS, muchos grafitis…….
Por el puente WATSON pasamos a QUEENS. De nuevo el cambio es brutal. De la miseria a la opulencia. Casas de fin de semana, verdaderas mansiones. El buzón de correos en el jardín es una réplica de la casa. Constantemente se nos oía decir ¡oh...........qué bonito!
ALTO Y BAJO MANHATTAN. Al norte HARLEM ya mencionado. CENTRAL PARK con sus 4 Km. de largo ¡hermoso! Fue un disfrute pasear por él con un hermoso día de sol y comer en un restaurante al lado de un lago, con sus barquitas……………
AVENIDA CENTRAL PARK WERT, de millonarios de apellidos famosos, cómo los ASTOR, LOS ROCKEFELLER, personajes de HOLLYWOOD, el edificio donde sigue viviendo la viuda de LENNON, ó donde vivió los últimos años Jacqueline Kennedy. Cerca el museo METROPOLITANO, lo he visitado con la satisfacción de ver en la fachada carteles de PABLO PICASSO y en su sala más cuadros que los que he visto en su museo de Barcelona.
LA SEÑORA QUINTA AVENIDA con sus tiendas de grandes firmas, PRADA, ARMANI, CHANEL, LUIS WUITTON………..nos adentramos en ellas ¿cómo resistirse? En TIFFANIS sentadas en unas butacas quizá delatábamos el cansancio y una señorita nos sorprendió con una bandeja y en ella unos vasos de refrescante agua.
EL EMPIRE STATTE. Subir hasta el piso 102 para mí fue una gran ilusión, recordar la película KING KONG y yo allá arriba contemplando la ciudad…….¡muy emotivo!
EDIFICIO LA PLANCHA donde en la parrilla del metro levantó las faldas a Marilyn Monroe y su fotografía dio la vuelta al mundo.
AVENIDA BROADWAY (nuestro hotel estaba al lado )
TAIS SQUARE (sector de publicidad) entramos en ella por la noche y………….¡fascinadas! cómo embobadas contemplando el fascinante espectáculo.
PLAZA WASHINGTÓN SQUARE. -LA ONU- BARRIO DE TRIBIECA-CHOCO- Territorio de músicos y pintores, de blues y de jazz en vivo. Restaurantes japoneses, é indúes con música de su país en vivo. Barrio chino, ó CHINATAU.
Seguido entramos en la parte donde la SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, el AYUNTAMIENTO- MERCADO FINANCIERO.- RESERVA FEDERAL. El oro de 73 países del mundo se encuentra en bodegas bajo suelo a prueba de bombas y de incendios. Zona de Bancos y Bancos y Bancos. C/ WAL STRID. Los holandeses hicieron una pared para defenderse de los ataques de los indios y la traducción de pared al inglés es WUAL y así le quedó el nombre. En el Nº 50 está la BOLSA DE NUEVA YORK.
SUR DE MANHATTAN, la zona donde estaban las TORRES GEMELAS. Donde los siete edificios destruidos el solar está todo vallado. Cuando se terminó de sacar los escombros empezó la polémica ¿qué se va a construir aquí?. Los familiares querían que quedara en espacio verde, en un CAMPO SAGRADO con una llama eterna en el centro y un monolito de mármol con el nombre de las víctimas. Un grupo de neoyorquinos querían que se construyeran tal cómo eran. Al final se invitó a participar a siete Estudios de Arquitectura del mundo a que presentaran un proyecto de qué construirían en LA ZONA CERO. Los dos proyectos ganadores, uno pertenece al arquitecto DANIEL LEVISKUIN de origen polaco y el otro a SANTIAGO CALATRAVA de ESPAÑA. Se van a construir cinco, la más alta medirá 541 mtrs. Y se va llamar LA TORRE DE LA LIBERTAD.
STATE ISLAND, comunicado sólo por el puente Verrazano y el ferri, éste las 24 horas. En el año 1993 el alcalde de NUEVA YORK hizo que el ferri fuese gratuito para motivar a que las gentes fuesen a vivir allí. Hoy la habitan un millón 400 mil habitantes. La travesía en ferri por la noche divisando LA ESTATUA DE LA LIBERTAD Y BROOKLIN iluminado, es una imagen hermosa ¡¡imborrable!! Por el puente VERRAZANO pasamos a BROOKLIN en la isla LONG LAILAN. Hemos visto una boda de la colectividad de judíos ortodoxos loabais, ó labis? Las mujeres bailan en salones aparte de donde están bailando los hombres. Un baile entre un hombre y una mujer provoca malos pensamientos. Hemos visto un autobús, cortina por el medio del pasillo separando las mujeres de los hombres. En las horas del SABAD no pueden tocar dinero, ni vehículo motorizado, ni electrónica. El hospital MONTE SINAI en la 5ª AVDA. (ellos son los dueños) en los ascensores durante el SABAD hay un cartel que dice, “este elevador para en todas las plantas”. Cómo no pueden tocar un botón está programado para que pare en todas ellas. Son dueños de dos industrias, del oro y del diamante. La calle 47 entre la 5ª y 6ª Avenida, menos un banco y una oficina de correos, el resto son todos joyerías y ellos son los dueños. La otra industria es la de CORTE Y CONFECCION. A lo largo de la 7ª ADA. Lo que se conoce cómo DISTRITO DE LA MODA ellos son los dueños. Son muy austeros, no pueden demostrar opulencia. Tienen coches escolares, hospitales, escuelas y autobuses propios.
Seguimos ruta por BROOKLIN, se apaga la luz del autobús, se oye la canción NUYOYK NUYORK de FRAN SINATRA y ver una panorámica de MANHATTAN iluminada ¡nos fascinó! De verdad que es impactante, contemplarla, apreciar su silueta completamente iluminada en una explanada al lado del puente BROOKLIN es una imagen imborrable. Cómo nos dijo el guía, GUAPA Y BELLA DESDE AFUERA. Por dentro es una ciudad interesante, convulsiva, alocada y tiene la capacidad de ser dos veces la misma. Regresamos a MANHATTAN por el puente del mismo nombre. Hemos estado en los cinco condados que tiene NUEVA YORK: BROOKLIN, MANHATTAN, EL BROONS, QUEENS Y STATE ISLAND.
Después de este recorrido te das cuenta de los calificativos que le dan a NUEVA YORK tienen su porqué, “ LA CIUDAD MAS CONVULSIVA DE LA TIERRA”, “ LA CIUDAD DE LOS CONTRASTES”, “LA CIUDAD QUE NUNCA DUERME”, “LO QUE NO VEAS EN NUEVA YORK ES QUE NO EXISTE Y SI LO HAY NO MERECE LA PENA”. Cómo por ejemplo esto último, un bar y un restaurante dentro de la iglesia de San Bartolomé. Una funeraria al lado de un lugar de prostitución, (una pared divide dos mundos diferentes). Restaurantes para mascotas. Con solo pasar de una calle a otra el cambio es total. Barrios de músicos, de pintores, territorios de BLUES Y YASS.
NUEVA YORK es la ciudad más cosmopolitica de la tierra, es una mezcla de GUETTOS, ó un CRISOL DE RAZAS bajo un mismo techo. De todos los países del mundo hay alguien en NUEVA YORK .Es una mezcla de culturas, 120 idiomas y dialectos y donde se profesan todas las religiones. Se está construyendo una catedral que se espera esté terminada para el año 2020. Será la mayor del mundo y en ella todos los cultos religiosos.
NUEVA YORK es conocida por LA CIUDAD DE LOS RASCACIELOS, POR LA CAPITAL DEL MUNDO……………..por muchas más cosas. Tiene algo de magia, te atrae y entras en su vorágine sin darte cuenta.
Un día para ir a WASHINGTON, visita obligada a lo más importante, lo que se ve constantemente en noticiarios, ó en películas y un recorrido por sus anchas avenidas.
Para remate un vuelo hasta NIAGARA para ver las famosas cataratas y pasar a la parte de CANADA. Aquí el almuerzo en el piso 13 del hotel SERATON la panorámica ideal para contemplar el fantástico espectáculo. Luego disfrute total en barco con chubasqueros hasta los pies para pasar lo más cerca posible debajo de la cascada “LA HERRADURA”, la mayor de ellas.
Cómo dije al principio un sueño hecho realidad. Pero está incompleto, la magia que antes cité te engancha y te susurra…………….¡¡¡ tienes que volver!!!
Delia Sánchez -- Oviedo 2010


martes, 14 de diciembre de 2010

domingo, 12 de diciembre de 2010

SOLIDARIDAD, SUBVENCIÓN, CARIDAD...


Vivimos en el país de las subvenciones, vivimos en el país de las caridades: y así está nuestro país. A más parados más subvenciones; a más pobres pidiendo en las calles más monedillas en el suelo. Ni tan siquiera somos capaces de dárselas en la mano, las arrojamos a una improvisada hucha que el destinatario coloca junto a sus pies. Y todos tan tranquilos. Puede que las subvenciones estatales, incluso de organizaciones creadas especialmente para el auxilio social, palien la necesidad de un día, tal vez de algunos meses. Pero mientras tanto, quien recibe va perdiendo poco a poco la posibilidad de trabajar, la oportunidad de reinsertarse en una sociedad que un día decidió excluirlo. Y así aumentan los parados, incluso hay quien se acostumbra a vivir amparado por las subvenciones, se multiplican los pedigüeños en las calles y la sociedad se va deteriorando. He manifestado en más de una ocasión que yo nunca doy dinero a quien pide en la calle, a no ser que esté trabajando en ella: músicos, malabaristas… incluso, apurando un poco, hasta los manteros –con alguna compra de algo que no usaré-, que se pasan horas entre colocar la manta, convencer al comprador y…salir pitando para huir de la policía. Al menos lo intentan, sé que a esos hombres de ébano si alguien les diese la oportunidad de vender detrás de un mostrador lo harían. Sé que estás explotados por mafias, pero se curran el sustento, no se limitan a estirar la mano. De los que estiran la mano, conozco unos cuantos por el nombre. Tengo la buena o mala costumbre –a saber- de pararme a preguntar, de interesarme por cómo se da el día, dónde has comido hoy, si sigues bebiendo o drogándote…No pueden engañarme, porque de algo me tenía que haber servido el voluntariado en la Cocina Económica. La mayor parte de las veces me cuentan mentiras. Me dicen, por ejemplo, que están juntando para pagar la pensión –eso me contó Antonio en su esquina-, cosa que yo sé no es cierto, ya que los servicios sociales le pagan la pensión y la Cocina Económica le facilita la comida. Pero se acostumbró a pedir, a dar lástima y así saca –si se da bien- hasta unos 30 euros diarios, incluso ahora en Navidad puede haber días hasta de 50. De esa manera perdió su dignidad en la calle, su misión es exclusivamente la de dar lástima. Y con cada moneda que recibe pierde un poco de autoestima y se aleja cada vez más de una posible reinserción social. En otra esquina está Damián, un viejo que se resiste a entrar en una residencia. De hecho, se ha escapado en más de una ocasión. Allí tiene comida, cama, limpieza…pero prefiere pedir en la calle. Y mientras nosotros le demos la monedilla que nos sobra, estaremos permitiendo que su salud se deteriore, que siga emborrachándose a diario y que carezca de la higiene mínima. Podría seguir contando historias similares, no lo haré si lo expuesto no sirve para convencer, lo que diga serán palabras perdidas. Pensándolo mejor, voy a contar otra cosita más. En distintas calles de mi querido Gijón, hay niñas vestidas de mimos, que, como no podía ser de otra manera: piden. Son chiquitas que no tiene más de 14 ó 15 años, rumanas para más señas, que cada mañana sus explotadores, compatriotas, sitúan en puntos estratégicos y obligan –en alguna ocasión las he visto llorar- a pedir durante todo el día. Nuestras monedas, de nuevo, contribuyen a que esas niñas, que es lo que son, permanezcan a la intemperie vestidas, a saber de qué, desde luego muy lejos de ser princesas. Una vez somos quienes subvencionamos con nuestra “caridad” la actividad. Supongo que quienes me estáis leyendo me estaréis tildando de insolidaria. No lo soy, os lo aseguro, lo que sucede es que mi manera de entender la caridad es otra. Creo que dar una limosna, tirarla en la calle, es degradar a quien la recibe. Pienso que si queremos de verdad ayudar con dinero, debemos de entregarlo en aquellas instituciones que velan por estas personas, en las instituciones que les dan comida, cobijo, que velan por su salud y por su higiene: Caritas, Cocina Económica, Albergue Covadonga, Hermanas de la Caridad –del asilo de Somió-… Y si deseamos es implicarnos un poquito más, podemos dedicar una parte de nuestro tiempo a colaborar con trabajo en cualquier de estas entidades. Son muchos los viejos que pasarán solos estas navidades en instituciones, agradecen –nadie sabe hasta qué punto- una visita, un rato de compañía. Y en la Cocina Económica o en el Albergue Covadonga siempre hacen faltas manos, desde para pelar patatas hasta preparar las fiestas de Navidad de quienes nada tienen. No demos subvenciones en forma de limosna, no emulemos al Gobierno: pan para hoy, hambre para mañana y la dignidad por los suelos. Termino con algo personal, destinado a un amigo que un día practico la solidaridad auténtica, y ahora lo hace desde su despacho, desde su posición privilegiada -la última palabra no me la perdonará-, yo diría que maneja los hilos de los -repito vocablo) privilegiados: yo conozco a tal y tú conoces a... Me parece muy bien, y puede que llegue mucho más lejos de lo que él mismo me dijo era la "albañilería" de la solidaridad. Pero se le escapó una consideración: los "albañiles", los que trabajamos en la base, tenemos la ventaja de que conocemos la relidad como nadie y, además, podemos aportar a quien lo necesita el consuelo que es la palabra, la mano amiga; desde el despacho, eso no se puede hacer. Asi que, amigo, baja un poco del pedestal -un día tú estuviste a pié de calle y los niños pudieron tocarte, eso fue importante, ¿lo has olvidado?-, no te limites a llamar por teléfono, mira -como siempre hiciste- la cara de quien te necesita. Tú puedes y, además, sé que quieres. Que nada ni nadie ponga freno a tu solidaridad.

viernes, 10 de diciembre de 2010

MICRORRELATOS, 15 MINICUENTOS DE JOSÉ LUIS CAMPAL


La editorial lisboeta Apenas Livros acaba de sacar esta semana la plaquette ALGUNOS MICRORRELATOS, en la que reúne 15 minicuentos escritos en el transcurso de los dos últimos años por José Luis Campal (escritor, articulista, miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos).
Intentaré que José Luis me indique dónde podemos hacernos con el libro; mientras tanto, leeremos...

EL CRACK

La presentación resultó lucidísima. La Junta nunca preguntó al intermediario dónde había encontrado aquel diamante en bruto que los iba a sacar de la crisis. Y mucho menos cuando las gradas aullaron frenéticas en el partidillo contra el eterno rival. El delantero dejó boquiabiertos a propios y extraños. “¡Menuda locomotora!”. Dribló, asistió, placó, interceptó y cañoneó con saña la portería abriendo boquetes de gloria en el deteriorado historial del club. Se avecinaban temporadas de futuro inolvidable. El presidente, deseando arroparle y darle jabón, irrumpió en los vestuarios cantando el alirón, sin percatarse de que el musculoso crack ya se lo estaba aplicando al desguarnecido defensa y primogénito.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

EXPOSICIÓN COLECTIVA DEL GRUPO STUDYO


Esta exposición del Grupo STUDYO representa la primera manifestación de un colectivo inquieto, vivo y llamado a evolucionar, que quiere caracterizarse, en todo momento y sobre todo, por la singularidad creativa de cada uno de sus miembros.
Se trata de poner en valor el trabajo y el esfuerzo de un grupo de artistas, de distintas sensibilidades, edades e identidades, que tienen la nota común de ver la vida a través de un prisma personal que les permite desarrollar su creatividad por medio de un trabajo serio, disciplinado y basado en el rigor y la entrega diaria al compromiso contraído con el arte.
Lo cierto es, que no todo el mundo puede disfrutar de esta percepción de la existencia a través de la cual, los artistas del Grupo STUDYO nos muestran sus inquietudes y nos permiten acceder a su mundo de formas y colores donde las distintas sensibilidades se manifiestan en obras diversas, con interpretaciones personales y con mensajes cromáticos siempre sinceros, interesantes y atractivos.
Nada o casi nada es casual, todo surge como fruto del trabajo, de la búsqueda incesante, de la dedicación continua y del libre desarrollo del proceso creativo que, realmente, permite llegar a manifestar y a expresar todo un universo variado de ideas con color.

José Ignacio YUSTE CHAVES

DOMINGOS POR EL RASTRO, por JOSÉ MARCELINO GARCÍA


LOS EVANGÉLICOS


Por los desfiladeros de la historia fueron cayendo los torquemadas, los reyes felones, los papas de tiara y tiranía, los cementerios civiles de esquina y abandono. Ahora ya no necesitan escapar de España los hijos de la Reforma. Y así, en el Rastro de Gijón, están los evangélicos con sus puestos al aire vendiendo menajes, muebles y cosas. Si Jorgito el inglés volviera otra vez por aquí, colocaría sus biblias en este Rastro sportinguista, dominguero y fluvial. La tolerancia religiosa (que tan despacio ha llegado a la España tétrica, conventiza y trentona) ha permitido que los evangélicos echen sus volantas de paz, sonrisa, himno y tenderete por los barrios, mercadillos y bulevares. Aquí ya nadie puede apuntar sus nombres ni enchirolar al Pastor. Hacen su trabajo con una juventud derrotada por la droga, llena de ojeras y cicatrices, de años de infierno y humillación. Chicos de Rusia y de Grecia. Mucho andaluz y rumano. Arboleda de jóvenes rubios y cetrinos que encuentran en el Crucificado Profeta una luz que los va ganando y librando de la mala muerte. Manos y brazos fracasados por picas de hielo van adquiriendo prestancia y ampollas sanas de un trabajo redentor. Nadan contra el viento y avanzan dejando los mares de ferralla. Ahora están aquí, en este Tiberiades de muebles, libros, calzado, retratos, lámparas y Biblia. Y escuchan la Palabra que dice: «Yo he vencido».
Los evangélicos, chicos que fueron de bajura y de navaja, se restañan para la vida y el amor. Su sangre vuelve a estar pura y lavada en el agua y en la sangre de un Rey que ellos ahora conocen. Habían perdido hasta su propio nombre, su caligrafía, su rostro, el barco de sus ilusiones y la estrella que toda alma posee. Su vida era un busto doliente, un garabato firmado para la condena. Juventud de esquina, mendigos roncos de noches en vela y despertares sin nadie, el mundo, como un caballo apocalíptico, les cayó en cima.
Ahora, en este Rastro de Gijón y de la vida, son como traperos de la Gloria. Y las cosas que les compras huelen, de verdad, a cielo. (Publicado en el diario El Comercio)

lunes, 6 de diciembre de 2010

¡AY QUE VER CÓMO SE LO MONTAN LOS CABALLEROS EN TORNO A UNAS LENTEJAS! Y LUEGO DICEN DE NOSOTRAS




EXCELENTES LENTEJAS DE NOVIEMBRE CON RAFAEL G. CRESPO COMO INVITADO DE HONOR

Las LENTEJAS de Noviembre habían creado una auténtica espectación, realmente justificada porque el invitado era nada menos que el Coronel D. Rafael G. Crespo, hasta hace pocos años Delegado del Ministerio de Defensa en Asturias y que en el coloquio nos iba a relatar sus experiencias en Rusia y especialmente en la zona del Cáucaso, con el soporte además del interesante libro recientemente editado, aunque en la actualidad agotado en las librerias, titulado "El lado cálido de la guerra fria" / Asalto al Cáucaso.

Para asistir a la mensual reunión de Las Lentejas, es necesario reservar porque siempre tenemos problemas de espacio, pero en ésta ocasión el lleno ha sido completo, el pasado dia 23 de Noviembre en la Sede social de la Cofradia nos reunimos, Dionisio, Frank Menendez, Guillermo, Antonio y Manolo Bascarán, Gustavo, Iñaqui, Javier, Ché, Octavio, Enrique, Modesto, Barthe, Julio, Ocaña, Javier Vidal, Ramón, Armando, Luis Busto y Rafael, además participaban en la reunión Alfredo Canteli y Gerardo, Presidente y Director General del Centro Asturiano y el Coronel Gonzalez Crespo como invitado de Honor.

Unos dias antes de la celebración del almuerzo Alfredo Canteli nos había propuesto para el dia de las "lentejas" próximas preparar también una de sus especialidades culinarias, unas deliciosas setas de otoño, que le salían muy bien y eran perfectas para iniciar la comida. Dicho y hecho, aceptado y Alfredo a buscar las setas necesarias, bastantes kilos para elaborar la entrada para 24 comensales, osea que como el almuerzo era el martes, desde el viernes ya ha estado la cocina de su casa ocupada, y bien ocupada con las setas que había que lavar, pelar, trocear y elaborar.....¡buen trabajo!!!.

A las 10 de la mañana del martes ya llegaban las setas a la sede, después de la primera fase de elaboración, dispuestas para continuar el proceso en la cocina de la Cofradia, el olor era excelente y como siempre después de la una, siempre se producen visitas para ver como va todo, hay que preparar la mesa, montar vajilla, cristaleria, cubiertos, organizar todo para que cuando llega el equipo de la Alacena, solamente resta realizar el calentón final de los condimentos y a comer con todo dispuesto, pero ésta vez el olor, delicioso olor a comida ya era notable muy temprano, pero es muy intenso al mediodia, así que todo el que llegaba , una cucharilla y a probar.....pero una sola vez, porque sinó no habría setas para el almuerzo, por lo ricas que estaban.

La cita era a las 15 horas y como un cuarto de hora antes comienzan a llegar los comensales, que recibían otra sorpresa porque Javier Vidal ese dia quería celebrar la alegria de ser SEXAGENARIO, y había traido 15 botellas de Cava seco y bien frio, que era la copa de bienvenida que se ofrecía a todo el que llegaba. El invitado Rafael, nos habiamos citado a las 14,45 en la vecina Mallorquina y desde allí Modesto y yo le acompañamos hasta la sede para saludar a todos los comensales y contertulios.
Saludos entre todos, muchos antiguos conocidos y especialmente Alfredo con quién a RAFAEL le une una estrecha amistad, al lado también Gerardo que era la primera vez que asistía a un almuerzo de la Cofradia, estaba sorprendido del ambiente, la cordialidad y la camaraderia entre todos.
De tal modo que con el quorum máximo y ya presentes tomamos asiento, y antes de iniciar el almuerzo el Cofrade Mayor hace entrega a Alfredo Canteli de una bonita planta de flores para que entregue a su esposa Marta en nombre de la Cofradia, mínima compensación por todas las molestias ocasionadas, y también a Javier Vidal, por SEXAGENARIO se la entrega otra flor que ha sido muy aplaudida, a Javier nunca le habían regalado flores.
El almuerzo bien llevado por Ramón, con orden y método comienza con las setas a la crema elaboradas por Alfredo que tienen un éxito tremendo, repitiendo varios comensales, seguimos con las lentejas, que como siempre espléndidas y a continuación unas Carrilleras, otra de las grandes especialidades de Pachi, fializando con tarta de queso, todo acompañado con un Cabernet Sauvignon de Chile, café y para la copa previa a la tertulia, Alfredo había traido dos botellas de anis de guindas que si llega a estar Emilio Serrano se hubiera puesto nervioso, por lo rico que estaba, pero el Ché no se queda atrás y además como es necesario competir entre vecinos de Teverga, también ha traido otra botella de anis de guindas elaborado en su casa, también verdaderamente superior....todas vuelan como si fuera agua, ¿porqué sería?.Ya son las 14,45 cuando el Cofrade mayor, hace la presentación del invitado, los rasgos más importantes de su vida y profesión Militar, lo importante de su último libro sobre el Cáucaso y la gran actualidad del mismo y sin más preámbulos se inicia la charla con Rafael G. Crespo, el procedimiento es el habitúal, primero el invitado hace su explicación durante un tiempo de alrededor de 30 minutos y después se organiza el coloquio, de modo que Rafael comienza su explicación hablando sobre Rusia, Moscú y las principales Ciudades rusas, sus costumbres, formas de vida, relaciones con España, interés sobre el Cáucaso, la importancia enorme del Petroleo, las diferencias con Turquia.......muchas cosas, muchos datos, una verdadera lección de Geo-estrategia europea, el silencio era absoluto.
Detalles, anécdotas, ejemplos, cifras, experiencias, y siempre todo alrededor del petroleo, el verdadero causante de todos los problemas habidos y seguramente de los que habrá en un futuro próximo, muy elocuente, muy interesante, verdaderamente el invitado está para nota, sus explicaciones se extienden hasta casi las 17,30 a esa hora comienza el coloquio en donde todos querían intervenir, bien pués con un poco de orden se van contestando todas las cuestiones, abundando en las explicaciones y así, sin casi darnos cuenta alrededor de las 18,30 el Cofrade Mayor procede a entregar al invitado el tradicional regalo que siempre ofrece la Cofradia, un bonito BONSAI, EL ÁRBOL DE LA AMISTAD PARA LA COFRADIA, que Rafael se lleva encantado para Gijón en la esperanza de que tenga una larga vida, lo hay que cuidar bien.
Excelente reunión, excelente invitado, deliciosas setas, Gerardo sorprendido por lo que ha descubierto, el menú de la Alacena otra vez superior, y Ramón como siempre en su sitio, con todo a punto, bien dispuesto y rico, rico, rico, las LENTEJAS se consolidan como una de las reuniones gastronómicas más importantes de Asturias. Gracias a todos.

Publicado por Rafael Secades en Mi Asturias seceta





















EL SEXO Y SU MISTERIO




ARTÍCULO DE F. DE BORJA SANTAMARÍA, PROFESOR DE FILOSOFÍA (Publicado en el diario El Comercio
El sábado, 27 de noviembre, un bar de copas gijonés organizó un espectáculo de 'striptease'al que asistieron unos cuarenta menores de 16 años, en su mayoría chicas. Ayuntamiento, asociaciones de padres y hosteleros han manifestado su malestar.
El problema va a ser explicarles a los asistentes al espectáculo -y supongo que a la mayoría de los adolescentes- qué tiene de malo asistir a un espectáculo de ese tipo, cuando tres semanas antes el recinto de la Feria de Muestras de Gijón había acogido durante todo el fin de semana un festival erótico. La vedad: no debe de ser nada fácil explicarles a los jóvenes que un espectáculo tan respetable -¿no era eso en lo habíamos quedado?- como el que tuvo lugar hace unas semanas para los adultos, sea para ellos algo prohibido y constitutivo de delito para los organizadores.
Una de las motos que se nos vendió cuando lo del festival erótico era, precisamente, que estos festivales ayudan a vivir el sexo como algo completamente natural, fuera de tabúes y de convencionalismos hipócritas; que el 'porno' y el erotismo han de ser mejor conocidos y quitarles su carga de oscuridad; que el sexo y su industria, en definitiva, tienen que salir de su armario y codearse de tú a tú con, por ejemplo, el resto de las actividades camerales. Un negocio más, en definitiva. Un negocio, por otra parte, tan antiguo como la humanidad.
El caso es que la pretendida naturalidad del sexo no acaba de funcionar. El elevado erotismo ambiental en publicidad, videojuegos, series, películas, cómics, etcétera; el hecho de que la palabra 'sexo' sea la más buscada en internet o que el 12% de las páginas web sean pornográficas, al contrario de lo que pueda parecer, no hacen sino subrayar que el sexo no es una cosa más. Lo que tiene que ver con el sexo no es de ese tipo de actividades intranscendentes como pueden ser cortarse las uñas o salir a pasear, sino que se trata de una dimensión humana muy especial; una dimensión misteriosa.
El misterio del sexo obliga a tratarlo con mucho respeto y a intuir que concierne a las capas más profundas y valiosas del ser humano y que, por tanto, debe permanecer en esa zona de penumbra y oscuridad que la humanidad siempre le ha reconocido. Tratar la sexualidad como una parcela reservada no tiene nada que ver con su demonización. Al contrario, es ponerla en el contexto de lo más íntimo y, en ese sentido, de lo más sagrado y valioso.
Sacar el sexo a la calle y ponerlo bajo los focos de la luz pública no le quita su halo de misterio y, sin embargo, lo convierte en un problema. El de crear la ficción de dar respuesta -sin darla- a uno de los mayores enigmas de la existencia humana.
Exhibir el sexo no ayuda para nada a comprenderlo ni a vivirlo mejor; y asistir a su exhibición degrada igualmente a jóvenes y a adultos.

domingo, 5 de diciembre de 2010


Casi todo el mundo reconoce tener una pasión en la vida. Algunas personas incluso tienen varias. La mayoría de las que me rodean han hecho de la lectura y la escritura la suya. Yo no tengo muy claro cuál es exactamente la mía. Me gustan demasiadas cosas, o soy apasionada en exceso. Tal vez por ello, no termino de encajar bien en ninguna. Por algo se dice, aprendiz de mucho, maestro de nada. No obstante, ser así –en mi opinión- tiene sus ventajas: te permite un abanico de actividades bastante amplio. Algunas veces me planteo centrarme en una: en escribir, por ejemplo, pero no termino de ver claro el camino. No considero yo que pueda contar cosas de interés. De cuando en cuando hilvano algún cuento, me divierte hacerlo. Perduran exactamente lo que tardo en cambiar de ordenador. Nunca más allá de un par de años. Pablo, mi hijo y peciatra (le he robado a un amigo la palabrita y, por si alguien no se aclara: el pediatra de mi PC) –y el artífice de tanto cambio de artilugio- me dice siempre que “salve” aquello que quiera conservar. Y hasta ahora nunca he conservado nada. Mi “carrera” como escritora comienza, más o menos, cada dos años. Así que cuando un escritor/a publica un libro y declara llevar varios años trabajando la obra, me doy cuenta de que ese no es mi camino, y tampoco mi pasión; si lo fuera, pondría más interés en conservar mis textos. Se supone que algo podría salvar. Pues no. Me gusta la música, el teatro, la pintura…, pero Dios no me ha llamado por ninguno de esos caminos. Un poco de todo, pero mucho de nada. Con siete años creí tener claro mi futuro: cantante. Aclaro: como parece ser que tenía una linda vocecita infantil, y mucha cara ya para la edad, pues me subieron a un escenario a cantar, nunca olvidé la canción: “Clavelitos”. Pero la cosa quedó ahí. Claro que he conservado mi afición al canto: en la ducha, en la cocina, mientras plancho (eso…, tiene un poco de mentira porque lo hago con muy poca frecuencia, y bastante mal, dice mi madre). Luego, un poco más mayorcita, mis papis me mandaron a clase de ballet (muy propio en mi época). No me debió de ir muy bien, porque no dejó ni huella en mi recuerdo, ni facilidad para ese tipo de bailes. Y la verdad, es que después de esos intentos artísticos, mi afición principal pasó a ser la lectura. Por cierto, nada original. Total, que me gustaría saber cuál es mi verdadera pasión y no encuentro otra distinta a leer y escribir. Lo de leer, está muy bien y no pasa por ninguna censura, pero anda que lo de escribir…Tener la cara de publicar estas bobadas y quedarme tan pancha: tiene su tela. Pero, amiguinos/as, lo vuestro es más grave: leer hasta el final…, tiene su mérito, mucho que tenéis que querer para aguantarme estos bodrios.

sábado, 4 de diciembre de 2010

CERTAMEN DE PINTURA NAVIDEÑA

LA ASOCIACIÓN DE BELENISTAS DE GIJON CONVOCA EL PRIMER CERTAMEN DE PINTURA NAVIDEÑA



Bases- Podrán concurrir todos los artistas adultos que lo deseen.
Tema –La Navidad
Técnica, El tamaño de las obras- Los materiales empleados y la presentación de las mismas será
de libre elección.
Entrega –Los cuadros se recogerán desde el día 1 al 10 de diciembre en la Asociación Belenista/ Calle Cabrales nº 37 /de Gijón, en horario comercial.
Premios- Un jurado de reconocido prestigio, seleccionará las obras que figurarán en la exposición, otorgará los premios y estará facultado para solucionar cualquier eventualidad no prevista en estas bases .Siendo su fallo inapelable.
Las obras seleccionadas serán expuestas El Antiguo Instituto desde el 14 de diciembre al 6 de Enero.
Se establece un primer premio de 300 € y Tres menciones honoríficas.
La organización se reserva el derecho de quedarse con la obra premiada.
La entrega de premios se efectuará en el Salón de Actos del Antiguo Instituto el 14 de Enero a las 20 horas.
Las obras podrán ser retiradas por los autores una vez finalizada la exposición

Colaboran Caja Rural de Asturias
Fundación Municipal de Cultura

Información tfn 680450779- 985353769 www.asociacionbelenistadegijon.com

viernes, 3 de diciembre de 2010

"LOS CELOS NO SON UNA MUESTRA DE AMOR"



Los celos no son una muestra de amor, no lo he dicho yo, es una afirmación que hizo Paloma Cemillán, la responsable del programa mujeres en dificultad social de Cruz Roja, con motivo del Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer que tuvo lugar esta semana. Como mujer es un tema que me preocupa, nunca he sufrido ningún tipo de maltrato –salvando, claro está, algunas decepciones, de esas que forman parte de las relaciones normales, pero que no pueden considerarse ni mucho menos maltratos, eso es otra cosa- Y, además, pienso que la mujer maltratada –que puede pertenecer a cualquier clase social- creo que tiene un perfil que no se ajusta a mi personalidad. Hemos sido dos hermanas y nos han educado antes como personas que como mujeres. No ha prevalecido en ningún momento ningún rol predeterminado por nuestro sexo. Eso es algo que les agradeceremos toda la vida. Por eso me cuesta bastante trabajo entender ese dominio enfermizo que algunos hombres ejercen sobres “sus” mujeres, y lo entrecomillo porque nunca tal vocablo tuvo tanta connotación de propiedad. Mucha tinta se ha vertido en todos los medios de comunicación del tema del maltrato y, para más justificación, las informaciones se complementan con hechos, con terribles desenlaces. Por esa razón lo que voy a decir –a escribir, más bien- a continuación puede resultar chocante, pero no es más que un hecho del que he sido testigo esta semana, y que habla de un hombre maltratado. Supongo que habrá algunos otros casos, pero son pocos los que salen a la luz, ignoro si porque no se producen o porque la sociedad le concede otra importancia. Me estoy refiriendo a las denuncias falsas. Me explicaré con un poco más de claridad, aunque no quiero dar demasiados datos, no debo de hacerlo para preservar el anonimato de la persona de quien hablo. El hombre a quien me refiero participó a una sesión de terapia en la parroquia. El lunes llegó desencajado, con los ojos vidriosos y mirando al suelo. Nos cuenta que trae un problema grave, sabido era que las relaciones con su mujer no eran buenas, tema que le consume hace meses, porque ella es muy celosa. Hasta tal extremo que le vigila de continuo –está claro que es una mujer enferma-, no le deja vivir, como puede lo iba asumiendo. Pero la semana pasada al llegar a casa –de dar una vuelta, nos contó- ella le arma un gran escándalo y él no se calla –asegura que no la toca, y como lo conozco lo creo: es tranquilo por naturaleza- , aunque supongo que en cierta medida habrá perdido los nervios y también habrá gritado. Su mujer le amenaza y le dice, pues ahora vas a saber lo que es bueno, y llama al 016 (creo que es el número) y dice que su marido la está maltratando. Lo que sigue es fácilmente imaginable: policía, comisaría, detención…Ahora está pendiente de un juicio rápido (no hay ningún tipo de lesión que indique agresión, sólo se puede hablar de maltrato psicológico), supone que le impondrán una orden de alejamiento. Alejamiento que, por otra parte, él quiere hacer de inmediato y que ella le amenaza con denunciar un nuevo maltrato en el momento que coja la maleta. Porque, lo que parece, es que simplemente quiere asustarlo. Él está literalmente –según sus propias palabras- acojonado, porque tiene el convencimiento de que si lo vuelve a denunciar va directamente a la cárcel. Y después de contarlo se echó a llorar como un niño totalmente perdido, como alguien que no sabe qué hacer. Y esa es otra cara de la moneda. Yo, que soy mujer, no quisiera ser hombre y mucho menos tener una mujer celosa. Porque como dice Paloma, Los celos no son una muestra de amor.
La vida tiene grandes casualidades, acabo de encender la televisión y me encuentro con un programa del corazón en el que están haciéndole una entrevista a una mujer llamada Maribel Sanz (parece muy conocida, pero no para mí que no sigo estos programas no lo es), que ha sido acusada de hacer una denuncia falsa contra su marido y por dinero está contándolo en la tele. El programa es deplorable y las declaraciones ya sin comentarios. ¡Qué le pasa a nuestra sociedad! ¡Qué pasa con esas relaciones de pareja! No entiendo nada.

miércoles, 1 de diciembre de 2010


Pues sí: Aaaaa....chis.
Creo que me han bajado las defensas. Como andaba yo ya muy curiosa: los pelos de punta y el mal humor a flor de piel, pues mis defensas, que ahora tanta falta me hacían, se fueron de vacaciones. Total, que tengo un aspecto deplorable. Dice mi madre que eso me pasa por no usar camiseta en invierno. Y puede que tenga razón, pero una que es pelín coqueta, pues considera que ya es bastante tirar por los michelines, para añadir una prenda más que me convierta en bolita, Para eso, tiempo habrá. Me estoy atiborrando a unas pastillas que me regalaron -¡ya, que eso no se regala!, pues a mí me las regalaron-. Original, sí señor. Pero mira por donde me vienen muy bien en este momento. El resultado os lo contaré en unos días. Si no hay esquela...es que me fueron bien. Añado mi Orfidal y me voy a dormir, a ver si mañana estoy un poco mejor y se me ocurre algo interesante que contar. Hoy estoy hecha polvo.

martes, 30 de noviembre de 2010

NOVIEMBRE...


Acaba noviembre, un mes en el que -sin que yo entienda la razón- se me acumulan siempre desagradables recuerdos. Es raro el que me libro. Éste tocaba de nuevo una mala experiencia. Suerte que hoy es el último día y pronto –espero- todo lo negativo que me ha sucedido pueda pasarlo a la recámara del olvido. Aunque el próximo noviembre –si es que lo hay- vuelvan a mi los pesares. Curiosamente, casi todos los años tengo algo que añadir; y cuanto mayor me hago más se debilita mi poder de recuperación. Juro por Dios, en quien creo a mi manera, que el hecho de tener la vejez pegada a los talones me ha hecho mucho más tolerante, lo entiendo casi todo, y lo padezco hasta con cierta resignación. Lo que no es óbice para que me duelan profundamente las estocadas que cercenan mi alma: no he conseguido endurecerme con el tiempo. Hoy, que no estoy bien, lo considero una desventaja; mañana, o pasado, o cuando vuelva a ilusionarme, seguro que agradeceré no haber perdido esa capacidad –puede que hasta un poco infantil- de sentir y disfrutar las cosas pequeñas; o esas a las que te entregas abiertamente sin darte cuenta que cuanto más pongas, cuanto más expongas, mayor será la decepción. Pero bueno, así es la vida.
Un mes de noviembre se fue mi padre, también en noviembre se murió un niño. Pocos años después, en la misma fecha ,me abandonó el abuelo que me quedaba. Y mi amiga Gloria, que era como mi hermana, no sé por qué extraña razón decidió hacerlo una vez más en otoño. También Avelino, el marido de Lidia se fue a principios de este mes. Hoy, treinta de noviembre, soy yo la que se muere un poquito. Tranquilos, que respiro no hay ataúd, sólo penitas revoloteando por mi ingenua cabeza. Una persona, a la que mucho quería, con algunas trampas y muchas mentiras me convirtió en basura. Y allá me ando cabizbaja y taciturna, camino del reciclaje. Intentando recuperar mi autoestima, tratando de rescatar mi alegría del pozo en que ha quedado enterrada. Y esta vez no le puedo echar la culpa a la enfermedad, que es quien casi siempre me ha arrebatado los seres más queridos. No es el caso. Han entrado en juego las miserias humanas que tantas veces nos acompañan muy a nuestro pesar. Siento que se han reído de mí ingenuidad, siento que me han utilizado, siento que fui juguete que no importó romper. Lo peor de todo: a cambio de nada. Y es bastante difícil en esa circunstancia no sentir rabia. Lo reconozco, la siento. Pero para ese veneno tengo el mejor de los antídotos, las enseñanzas de un hombre bueno, Fernando, que antes de irse –cogiéndome la mano y ya asiendo la de Dios, porque en el cielo le esperaba- me dijo: sé siempre persona buena y alegre, no cambies nunca. Y en ello estoy. Fernando, por fa, échame una mano que hoy estoy jodida (que no haya alarma, la palabrita está recogida en el diccionario, y vale como taco menor).

lunes, 29 de noviembre de 2010

LAS COSAS ME HAN SALIDO MAL ESTE AÑO

Tendré que recuperarme. Me he equivocado de nuevo. Mi padre siempre me decía que nadie está libre de que se cruce en nuestro camino una mala persona, un lobo disfrazado de cordero. Y me ha pasado. Ha instalado en mi vida una sarta de mentiras dañinas y dolorosas sin que yo les vea el sentido ni las haya propiciado. Sencillamente me ha hecho daño. Hoy no estoy para nada, menos mal que aún me queda el Orfidal para poder dormir. Me llega la decepción en una época mala, precisamente ahora que llegan las navidades, cuando todo el mundo es feliz, o lo aparenta. Las mías me temo que van a ser solitarias, tristonas, llenas de añoranzas. Tendré que hacer un esfuerzo para que no se note. Nadie tiene la culpa de mis equivocaciones, ni de mis tristezas. Mañana trataré de compartirlas con quien nada tiene -casi que como yo-, personas solas. Me incorporaré de nuevo a la Cocina Económica donde gente humilde, sin recursos, me necesita. Ayudarles me hace inmensamente feliz. Alli no hay mentiras, sólo crudas realidades. Eso lo saben muy bien los voluntarios. Humildes mesas de Nochebuena preparadas con todo el cariño del mundo por las hermanas de La Caridad y media docena de voluntarios, para las personas más agradecidas del mundo. Hay que vivirlo para descubrir la grandeza del servicio a los demás. Es entonces cuando me doy cuenta lo pobres que son esas mesas llenas de manjares, de familiares que están deseando marchar, que no se aman, que cumplen simplemente con un rito. En la Cocina Económica se canta, se habla, se conmparte lo poco que hay. En esos momentos me doy cuenta de que lo que dejo atrás, las personas que me decepcionan que me cambian por una posición social tan relevante como ficticia, pero que les parece lo más importante, no entienden nada. Nunca sabrán donde está Dios, aunque lo busquen en las iglesias cada domingo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

QUE DIOS LIBRE A LA MUJER DEL HOMBRE QUE SE DICE DURO

La violencia que algunos hombres ejercen sobre las mujeres es un tema cada vez más preocupante y que, además de la campaña a nivel nacional que esta semana se está haciendo, bien merece algunas consideraciones que van más allá de la pura legislación penal; muy necesaria, por supuesto. Pero yo creo que esa es la parte más fácil. Crear leyes que castiguen al infractor no recompone tantas vidas como quedan rotas por mor de hombres que van de duros, de prepotentes y que carecen de cualquier sentimiento que tenga relación con el amor. Y, por otra parte, leyes hay para los criminales, para los ladrones, para los traficantes… y sigue habiendo de todo. En mi opinión, que sé carece de importancia y también que algún lector malinterpretará y arremeterá contra mí, sin darse cuenta que lo que aquí vierto no es más que una opinión personal. Opinión que no lleva más conocimiento que el de la experincia que me proporciona la vida, por situaciones vividas o simplemente vistas. Así cuando dije en una entrada anterior, que no me gustaban los hombres que presumían o iban de “duros”, pues uno de ellos –de los que se autodefinen como tal, añadiendo también el componente insensible-, pues me dice… (no lo voy a reproducir aquí, a quien le interese que lo lea en el comentario) y añade que “debo de luchar contra el resentimiento”. No es resentimiento, amiguín, es rabia. Es la rabia que me produce haber conocido algunos hombres que amparándose en su dureza (que como hombres se atribuyen), maltratan física o psicológicamente, que lo mismo me da, a sus parejas, a sus novias e incluso a las amantes que tienen extra matrimoniales y lo hacen porque son -se consideran-hombres “duros”. En el fondo muchos no son más que maltratadores encubiertos. He de decir que si un hombre me dice por delante que es “duro” procuro mantenerme alejada, de nada me vale que en ese momento esté dejando caer una lagrimita. En la entrada anterior contaba la historia de Lidia, una mujer fuerte, nunca dura. Ni ella, ni Avelino lo eran. Porque la dureza en las relaciones personales elimina los sentimientos, insisto, aunque el duro sea capaz, a su manera, de emocionarse. Me vienen a la mente dos vidas de matrimonios de hombres duros. En ambos casos el patrón del hombre “duro” fue el mismo. Maltrato psicológico, en algunas ocasiones físico y luego lloros y perdones que conducían a mis amigas, a Maruchi y a Virginia, a volver a empezar, para que se repitiera la misma historia. La primera falleció y la segunda anda como alma en pena después de haber sufrido un gran calvario, después de acudir mil veces a la policía, de llevar a sus niños al psicólogo, de... A ella le destrozaron la vida, pero él, hombre duro, sigue intacto, porque no siente ni padece. De ahí que cada vez que un hombre me dice que es “duro”, esta mujer que soy yo desee alejarse lo más posible. ¿Es eso resentimiento? No lo creo, en todo caso es –como ya dije- rabia, y la prudencia de ponerme a resguardo. Podría dar muchos más argumentos, pero no me apetece, que cada cual, además de mirar su caso particular, eche un vistazo a su alrededor y analice el significado que tiene ir de hombre duro, de insensible por la vida. Eso de que los hombres no lloran es cosa ya pasada. Dios me de hombres sensibles, capaces de reír o llorar conmigo, capaces de mostrar sus sentimientos. No obstante quiero pensar –de hecho pienso- que quien tan duramente me censuró quiso decir que era un hombre fuerte. No es lo mismo –en lo tocante a los sentimientos- ser duro que fuerte. El duro (sea hombre o mujer), es quien no siente ni padece, es aquél a quien nada le afecta, aunque algunas veces se emocione (hasta llore si la ocasión lo requiere), el fuerte es aquél que arrima el hombro, y siente y padece, pero aguanta. Dos caras muy diferentes de esa moneda que pudiera ser la fuerza. Hay que tener mucho cuidado en los tiempos que corren con el uso del lenguaje. Si cambiamos los conceptos y las actitudes, además de las leyes, probablemente nos vaya mejor a todos. Y repito: esto no es más que una opinión personal y un actitud, también personal. Los juicios de valor no creo que deban verterse en este espacio y menos desde el anonimato. ¿No es eso una cobardía?

viernes, 26 de noviembre de 2010

AVISO CON TIEMPO SUFICIENTE


Mi amiga Mari Nieves me ha enviado, con tiempo suficiente me dice, el siguiente aviso, que yo suscribo y reproduzco literal, por si cuela. Por lo menos, nos sacará una sonrisa:


Para todos aquellos que en el 2010 me enviasteis correos diciendo, que si los reenviaba cumpliría objetivos, sería millonario, etcétera, etcétera: ¡no funcionó! Así que para el próximo año que ya está ahí, por favor, sólo regalos y cestas de navidad. Muchas gracias a todos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡AY, ISABEL, QUE AVELINO ES LO MEJOR QUE ME HA PASADO EN LA VIDA!...

Hoy tiene lugar el Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Muchas mujeres han salido a la calle, y bajo el lema El amor no duele, hicieron oír sus voz. Una manera de reivindicar unos derechos -que son de justicia- en muchas partes del mundo. Y de eso tenía pensado escribir. Pero las circunstancias me han obligado a hacer un cambio de planes: hablaré del Amor (con mayúscula); otro día lo haré del maltrato que nos infringen algunos hombres, y no sólo físicos –en los que más hincapié se hace, posiblemente porque son los visibles- sino también de los psicológicos que rompen almas y con ellas la posibilidad de esa pequeña felicidad a la que se puede aspirar en este valle de lágrimas, de los laborales que nos impiden desarrollarnos como trabajadoras cualificadas, y un largo etcétera del que un día escribiré, aunque creo que ya está todo dicho. Y casi nada hecho. Hoy hablaré de amor. Hablaré de Avelino y de Lidia. Él se fue a primeros de mes y desde entonces a ella le duele el amor. Os contaré la historia. Es una historia de dos personas sencillas que han tenido una vida de pareja extraordinaria.
Avelino era un invidente que vendía cupón en un quiosco por delante del que pasaba todos los días camino a mi trabajo. Algún día me paraba a comprar un cupón y Avelino y yo empezamos a conocernos. Nuestras primeras frases no pasaban de buenos días, o que frío hace hoy. Empecé a darme cuenta que Avelino reconocía mi voz y, comprase o no, cada día me paraba a hablar con Avelino. Algunas veces yo fui sus ojos, empezaban los trabajos del aparcamiento de la plaza de El Parchís y solía informarle de sus avances, de la instalación de una nueva grúa, de si habían cortado el paso…, lo normal de una conversación con un vecino. Al poco tiempo de conocernos nos presentamos, le pregunté su nombre y él me confesó que no se había atrevido a preguntarme el mío. Y empezó a hablarme de Lidia, su mujer. Una mañana me dice que tiene mucha gana de conocerme, pero que no coincidimos porque ella lo trae a su puesto de trabajo a primera hora de la mañana y lo recoge pasadas las dos. Total: nunca nos vemos. Avelino fue mi nexo de unión con Lidia, una mujer a la que me parecía conocer de toda la vida por las conversaciones con él. El verano hizo lo demás. Lidia empezó a acompañar a Avelino todas las tardes, y por fin nos encontramos. Nos hicimos amigas. Su vida giraba alrededor de Avelino a quien mimaba y cuidaba con una ternura que pocas veces yo había visto en un matrimonio. Era una pareja feliz. Un buen día Avelino no acude al trabajo, el quiosco está vacío. Al día siguiente lo sustituye otro vendedor, me intereso por Avelino y me dice que está enfermo. Pasaron varios meses y no regresaba.Una tarde me viene a ver Lidia, me cuenta, deshecha en lágrimas, que Avelino tenía hace años un cáncer y que había tenido una recaída, que parecía ser grave, pero que quería volver a trabajar. Y así lo hizo. Volvió a su quiosco, más delgado, casi sin pelo, con la tez cetrina, pero con la sonrisa de siempre. Lidia no se separó desde entonces de su lado, instaló una silla playera junto a la suya y allí pasaban juntos el día. De vez en cuando, Lidia, se escapaba a hacerme una visita, yo diría que a desahogar. Era una mujer desorientada, dispuesta a hacer lo que fuera por salvar a su Avelino. Un médico y otro, un naturista…Cualquier cosa que vertiese una luz y evitara el trágico destino. ¿Y a ti que te parece, Isabel? ¿Me quedará algo por hacer? ¿A dónde puedo ir? ¡Ay, Isabel, que Avelino es lo mejor que me ha pasado en la vida! Mira que se está muriendo y por no disgustarme no se queja, mira que le quiero más que a mi vida. No podré, no podré vivir si se me muere…
Y el 6 de noviembre Avelino se fue. Ayer vino a verme Lidia. No pudimos hablar, no había palabras para tanto dolor. Ya ni lágrimas le quedaban. Sólo me dio un abrazo, me dijo, te quiero, Isabel, te quiero mucho, porque sé que tú me entiendes. Avelino fue lo mejor de mi vida. No sé qué haré ahora sin él. Y yo me di cuenta de que el amor duele, vaya si duele. No supe qué decirle, la cantinela del eslogan de la jornada contra la violencia, El amor no duele, danzó por mi cabeza toda la tarde. Creo que no lo han elegido bien. No sé, es mi opinión.

ANA MARÍA MATUTE O EL VUELO DE LA IMAGINACIÓN, artículo de la escritora Aurora García Rivas


Escribir no es una profesión o una vocación, sino una forma de vivir. Son sus propias palabras, no cabe más interpretación que una.
Naturalidad, lirismo, realismo. He aquí una autora que soñaba cuentos e imaginaba duendes. Que los escribiese luego no es un milagro, sino la consecuencia natural de alguien cuya desbordante imaginación estuvo inmersa durante mucho tiempo en la infancia, pero en una infancia conscientemente atrapada entre la magia y la realidad. Que desembocase en la novela y en el relato, es sólo otra forma de contar.
El hecho de vivir la dura experiencia de estar separada de su hijo, afinó su mente para estar cerca de él y dedicarle lo más bello que tenía a su alcance: la palabra en la que imprimía un mundo de sensaciones y emociones. A pesar de ello, jamás perdió cierta cándida relación con el mundo aunque haya desembocado con frecuencia en la crudeza del realismo.
Hace muchos, muchos años, yo leía cuentos suyos. Me fascinaba su lenguaje, su aparente facilidad para contarlos. Le debo horas de entusiasmo, de ensu'eño, de hondas emociones y, sobre todo, de un lenguaje cálidamente cercano.

Aurora García Rivas, escritora y poeta (Publicado en el diario El Comercio)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LOS PAYOS, artículo de José Marcelino García


DOMINGOS POR EL RASTRO
Hacia esta costa dentada y arenera a la que se va a hogar el Piles, río lento, pobre y cansado, y a cuyo rodapié se engarza cada domingo este Rastro mercantil vestido con ajuares de iglesia, con cosas huidas de los viejos plateros y arcones de aldea, con colchas y lencerías de Portugal, loza y cristal de la Bohemia, ferralla y madera de cuadra y de taller, todo con polvillo de años, hacia este teatro, digo, empavesado con trapos de mil colores, vienen los payos. Uno, aquí, es solamente eso, un payo, un transeúnte desordenado y confuso por entre la turba de paseantes, todos con miradas torcidas, raras, molestas, deslumbradas, pintorescas, pingosas y matadas. Un payo entre los payos que imposta su rostro para ir pasando y paseando por entre todas estas cosas inclementes, desolladas, brillantes, patéticas y absurdas; por todo este género aquí agrupado, derrengado, relumbrón y antiguo. Sí, somos esto, una especie de populacho caminante, sigiloso y chalaneador, viciado de Rastro, desentonado (por unas horas) del centro de la ciudad, rebuscadores de abalorios y aplicaciones, de cosas ahora muy baratas que tal vez un día colgaron de nuestros sueños.
Bajan los payos de las aldeas, de los pueblos vecinos, de los barrios de la ciudad. Quieren, queremos, ver de nuevo esas cosas que fuimos tirando de niños, los trastos que dimos a los traperos. Anhelamos recuperar las esquilas y los cascabeles que sonaron por los prados libres de nuestra juventud, comprar esos cuentos maltrechos, rotos, mancos de hojas que aún sobre viven enseñando su alegría pasada, sus héroes color sepia, sus chistes y aventuras de colores.
Aquí esta la nutrida turba paya del Rastro, fisgona, sigilosa y sentimental, que ha venido a buscar gallinas, cosas orientales, libros de predicaciones, castañas del Bierzo, calderos y faroles. Los payos que se van de aquí con un baúl acuestas, con una piedra tallada, con un grifo de latón, con un manojo de llaves, con ratoneras, sifones y candados en forma de corazón. Ahí van los payos, con los pobres, entrañables y queridos restos del mundo.


(Publicado en el diario El Comercio)

HE RECIBIDO UN REGALO

José Luis Campal, que acaba de llegar de un congreso en Málaga, me ha rescatado de un jardín de la ciudad este rosal que lleva mi nombre, o viceversa. Muchas gracias, amiguín, que decimos en Asturias. Entrañable que te hayas acordado de mi persona.
Si ticas dos veces sobre la foto, la imagen se amplía y se pueden ver todas sus características.

EL MINISTRO CANADIENSE, GORDON O´CONNOR, RESPONDE

Una canadiense pacifista escribió a las autoridades de su país quejándose del trato que se da a los terroristas detenidos en Afganistán.
Le contesta el ministro de Defensa:
Estimada ciudadana comprometida:
Gracias por su carta en la que expresa la preocupación por el trato que damos a los terroristas talibanes y de Al Qaeda en manos de las Fuerzas Armadas Canadienses. En atención a las quejas que recibimos de ciudadanos comprometidos como usted, hemos creado un nuevo programa de pacifismo e integración para los terroristas.
De acuerdo con ese programa, hemos decidido seleccionar un terrorista y colocarlo bajo la dependencia de la familia de usted. El próximo lunes tendrá usted en su casa a Alí Mohamed Amé Ben Mahmud (puede llamarlo simplemente Amé). Espero que puedan tratarlo amablemente tal como exigía usted en su carta de protesta. Lo más probable es que necesite usted contratar a algunos ayudantes para esa misión.
Cada semana nuestro departamento le va a hacer una visita de inspección para comprobar que se tienen en cuenta los principios de buen trato que exigía usted en su carta. Debo advertirle que Amé es un psicópata extremadamente violento, pero confiamos en que, con la sensibilidad que usted manifestaba en su carta, logrará superar ese inconveniente. Insistimos en que su huésped resulta extremadamente eficiente en el combate cuerpo a cuerpo y que puede matar con un lápiz o un cortaúñas. Además, Amé es un experto en fabricar artefactos explosivos con productos caseros; así que tenga bien guardados esos productos a menos que en su opinión esa decisión pueda ofender a Amé. El terrorista no querrá relacionarse con usted o con sus hijas (excepto sexualmente) puesto que él considera a las mujeres como meros objetos. Ese es un aspecto muy sensible, puesto que se le han observado tendencias violentas respecto a las mujeres que no cumplen con el atuendo islamista, Así pues, confío en que a usted no le moleste llevar el burka; de ese modo contribuirá usted a respetar la cultura y las creencias que manifestaba en su carta.
Gracias otra vez por su preocupación. Estamos muy reconocidos a las personas como usted e informaremos a nuestros conciudadanos de su cooperación. Buena suerte y que Dios le bendiga.
Atentamente, Gordon O’Connor, ministro de Defensa.
Aunque parezca mentira, la carta es totalmente cierta y fue publicada en todos los periódicos.